No soy un juguete, adoptame

Durante la temporada navideña a nivel nacional y principalmente en las grandes ciudades, se desplegó una campaña que llamaba a los niños y jóvenes a evitar pedir como regalo una mascota, ya que la connotación era que lo sentías más como un juguete -el cual desechas en cualquier momento- , a que si realmente te comprometías a tenerla de manera permanente como cuando adoptas un ser vivo.

Está comprobado que nos hace sentir más humanos cuando tenemos bajo nuestra custodia una mascota. Cuando nos preocupamos y ocupamos para que se alimente, la cuidamos para que crezca sana y sobre todo la hacemos parte importante de nuestra vida. Por eso, cuando llega el momento de su partida -que obvio en su mayoría de los casos es antes de que termine la del dueñ@- nos enseña a que la vida es transitoria y tarde que temprano perderemos seres queridos.

Por eso te invitamos a que adoptes una mascota, que cuides de los animalitos y en ellos encontrarás muchas de la veces la honestidad y el amor incondicional.

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