A entrarle a la realidad

Hace poco, el Observatorio del Empleo de la Universidad Iberoamericana en Puebla dio a conocer una investigación denominada La Precarización del Empleo como Ejercicio de Violencia hacia los Jóvenes. Y ese título no es más que el hecho de que los jóvenes, principalmente en los estados con mayores índices de pobreza como es Guerrero, no disponen de las condiciones adecuadas para poder incorporarse al campo laboral, es decir a conseguir un buen empleo. Y los motivos que dificultan que los chavos se inserten en el mercado laboral obedece principalmente a bajos salarios, ausencia de prestaciones de garantías social y políticas públicas adecuadas. Lo que nos viene a dar como análisis en el caso es que debido a la falta de capacidad oficial para brindarle estabilidad a las empresas ya establecidas o de nueva creación, para que puedan desarrollarse con el máximo de facilidades y proporcionándoles un ambiente seguro para su crecimiento y por lo tanto, generación de empleo para jóvenes. Pero volviendo a la investigación de la Ibero Puebla, ésta señala que hay un ejercicio de violencia colectiva, expresada socialmente contra los jóvenes en participar en lo que se refiere a su inserción laboral, ya que este sector padece exclusión, las mayores tasas de desempleo y abaratamiento de la fuerza de trabajo. Además, prosigue el ensayo, no hay políticas públicas suficientes para ellos y el Estado lleva a cabo procesos de criminalización de las expresiones juveniles. Otros datos más: Suman 14.7 millones de jóvenes entre 14 y 19 años que laboran en el país; de éstos 26 por ciento recibe un salario mínimo o menos, como pago, y 24 por ciento no tienen sueldo, son “propinemos”, laboran a destajo eventualmente, o en un negocio familiar. En Acapulco Club, estamos seguros que a mayor información que los jóvenes tengan sobre lo que el mundo real les brinda, mejor oportunidad para prepararse y sobre todo buscar los mecanismos para encontrar mejores condiciones de desarrollo. Un hecho es real, no se han dado las condiciones en la actualidad para que el empleo juvenil detone en nuestra región como debiera, a duras penas el empleo ya establecido se mantiene, como para esperar que haya acciones de gobierno encaminadas a fomentar el empleo juvenil. Así que hay que entrarle a la realidad: a prepararse académicamente lo suficiente, a presionar para que las acciones de gobierno sean encaminadas a promover el empleo juvenil, y por otra parte a detectar las áreas de oportunidad donde puedas crecer profesionalmente .

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